POCAS UNIVERSIDADES O MUCHAS UNIVERSIDADES?

 

 

 

Se está empezando a discutir la nueva Ley de Universidades en el Perú y la gente va tomando bando sobre hacer más o menos universidades y más o menos institutos técnicos. Este último está siendo todavía más vilipendiado porque si estudias en un instituto corres el peligro que te llamen a hacer tu nuevo Servicio Militar Obligatorio, pero si eres universitario no; esto es una tontería que propulsará aún más la idea  de tener el sueño propio de ser “universitario”.

Del colegio nacional de mi pueblo que tenía 60 alumnos en su promoción del año pasado 2012 en la provincia de La Convención en el Cusco, los 60 fueron a querer ser universitarios a la ciudad del Cusco y sólo 4 ingresaron con las justas, los otros 56 seguirán insistiendo en academias para lograr su sueño, y los que , después de 2 o 3 años no ingresen a ninguna universidad se quedarán trabajando en la ciudad y pocos regresarán a sus tierras a ser agricultores, formar una familia y llenarse de hijos con las jóvenes que ni siquiera pudieron ir a la ciudad….esta historia se repite año  a año.

Si nuestra juventud de provincias con las justas puede ingresar a una universidad nacional, menos lo podrá hacer con una universidad particular y mucho menos con una universidad de Lima donde el nivel de ingreso y de permanencia es muy alto.

Regresando a la proliferación de universidades, mi comentario es que está muy bien que se haga, CÓMO CÓMO?

Si solo nos dedicáramos a tener unas cuantas universidades de alta calidad (y no hablo de las universidades-empresa que son un robo, pero que los alumnos sabiéndolo se inscriben) por el solo hecho de querer competir en el mundo mundial, es decir con las universidades ranqueadas de todo el mundo, entonces estaremos lejos de solucionar el problema de nuestros pueblos pero quizás sí solucionar el problema de los universitarios de ciudad. Eso es lo que queremos?

El problema no radica en si necesitamos o no universidades de calidad (y eso de las certificaciones y acreditaciones internacionales son también otro negocio), si no que cada sociedad debe solucionar sus propios problemas pensando, y los que piensan por el pueblo deben ser las universidades y no los políticos. Si sabemos que somos un país tan biodiverso, multicultural, heterogéneo, con 84% de los climas del mundo, etc., entonces no podemos tener solo unas cuantas universidades alineadas a los modelos mundiales de educación.

Propongo tener cientos de universidades más en provincias y distritos donde cada una de ellas sea líder en su campo, desde el punto de vista tecnológico, económico, político, social y ambiental donde el desarrollo sostenible sea su bandera (para dejar a nuestros hijos un planeta digno y limpio) y donde cada población, con las ventajas de cada lugar ofrece, pueda hacer crecer y desarrollar su pueblo de un manera digna con inclusión social, tecnología limpia, apropiada y de última generación, empleos rentables y sin destruir su localidad ni su medio ambiente.

Por ejemplo, en el VRAE debemos tener varias universidades que enseñen las últimas tecnologías del cacao, café, té, frutas e incluso investigaciones científicas alrededor de la coca, plantas medicinales que sólo nosotros tenemos; es decir por qué no vender chocolate en vez de cacao, café en vez de granos de café, medicinas de coca en vez de cocaína, etc? … y por qué no tener una universidad del gas en Camisea, allí donde sacamos el gas?. Las universidades de la sierra deberían preocuparse de solucionar sus problemas de cambio climático como el friaje y las heladas, la falta de agua, los nuevos productos andinos como la quinua, la kiwicha, el maíz y la papa etc. Las universidades de la costa perfeccionarse en cultivos del desierto como los espárragos, la uva, etc. y todo lo que nos da cierta ventaja competitiva en el mundo. Las universidades de la selva deberán perfeccionarse en productos exóticos como el camu camu, la estevia, el turismo ecológico, las maderas, plantas medicinales, etc.

Debemos enseñar alta tecnología especializada para la innovación de nuestros productos, la ingeniería mecánica, la electrónica, la informática, la mecatrónica, las telecomunicaciones, las ciencias básicas como la química, la física y hasta las matemáticas deben de estar al servicio de nuevos conocimientos y no solo dedicadas al mantenimiento de tecnologías importadas que en nada nos benefician. Estas universidades también deben de tener carreras cortas que solucionen los problemas de su propia zona como enfermeras, médicos, profesores y policías, aparte de las carreras especializadas de alta tecnología, con mucha innovación y amigables con el medio ambiente.

Ahora queremos competir mano a mano con la universidades de todo el mundo sabiendo que nuestra mejor universidad del Perú está en el puesto  630 de 198 países que hay en todo el mundo y nos sentimos orgullosos, no sería mejor que fuésemos la número 1 en el mundo en el tema que enseñemos, investiguemos e innovemos?

Sobre el debate de la ley, si solo los que actualmente estamos en las universidades discutiremos y debatiremos entonces nada cambiará, porque los profesores universitarios actuales ya tenemos la mente atrofiada por querer hacer de nuestras propias universidades una de las mejores universidades del mundo, pero de este mundo occidental y de consumo que en nada nos beneficia y que se lleva todos nuestros recursos.

Desgraciadamente el conocimiento del mundo universitario actual (público y privado)  me hace ser pesimista, pienso que nada cambiará aunque se tengan las mejores intenciones; ojala pensemos en los alumnos del interior de nuestro país y en la creación de más universidades especializadas, solo así desarrollaremos sosteniblemente nuestra patria y evitaremos que nuestros hijos vengan a poblar las ciudades trabajando de taxistas o en construcción civil.

Miguel Hadzich

Profesor de la PUCP, conocedor de la realidad de los pueblos … y  con poco optimismo.

9 junio 2013