Creer en un mundo ecológico

 

img120 Y 121 JUNTAS Revista PODER dic 2016

Estimados amigos, con mucha alegría les mando la noticia de haber sido elegido como uno de los 4 mejores innovadores peruanos del 2016 por la revista PODER.

 

Revista PODER  Diciembre 2016

Hacedores DE CAMBIO

Aceptaron el reto de influir en un mundo cambiante a través de la creación. Los cuatro protagonistas de estas historias tienen en común la persistencia en la búsqueda de soluciones, la valentía para avanzar a contracorriente y la ambición por un mundo mejor.

Impactar en la salud, proteger el medioambiente a renovar las propuestas artísticas son solo algunas de las inquietudes que animaron y animan el incansable trabajo de un buen grupo de peruanos en los contados espacios de innovación que existen en el país.

Tras una búsqueda que nos llevó a recorrer más de una decena de centros de investigación y conocer alrededor de cien nombres que convierten su inventiva en un aporte real, los elegidos alcanzaron su lugar no solo por el impacto que implican sus propuesta sino por el espíritu rebelde y la mirada comprometida que anima a cada uno de ellos. Los resultados de estas mentes que no se conforman son más que logros individuales. Son promesas de un mejor futuro y el reflejo de un esfuerzo conjunto que se viene gestando en un campo que a pesar de los obstáculos da frutos.

Los cuatro elegidos:

Ing. Luis Flores, Ingeniero electrónico PUCP

Dr. Mirko Zimic, Universidad Peruana Cayetano Heredia

Ing. Miguel Hadzich, GRUPO PUCP

Ing. Jaime Olivier, Universidad de Nueva York.

 

La verdad que todo se los debo a Uds. Thanks

Miguel

 

 

AQUI VA LA ENTREVISTA COMPLETA:

 

El ingeniero Miguel Hadzich comprendió hace un cuarto de siglo

que con las energías limpias puede hacerse todo, y desde entonces

tiene un jardín para hacérselo entender al resto.

 

Escribe

PABLO PANIZO

Periodista

“Como la gente no nos cree, hemos hecho este jardín”, dice Miguel Hadzich. La Casa Ecológica, ubicada en la PUCP, es un jardín donde más de cincuenta proyectos de tesis de alumnos de Ingeniería han sido llevados a la realidad a lo largo de los últimos 25 años, desde la fundación del Grupo de Apoyo al Sector Rural (GRUPO).

Al mando de Miguel Hadzich, el GRUPO se ha dedicado a convertir este espacio en una utopía de la energía sostenible. Nada de lo que se vea en 40 metros a la redonda usa energía fósil y, sin embargo, todo funciona. Todo funciona realmente bien. Como la casa antisísmica que construyeron con adobe y quincha, replicada en Pisco y puesta a prueba con éxito por el terremoto del 2007. Como los subibajas para niños, cuyo uso bombea agua desde el nivel del suelo hasta una pendiente elevada. “Es un trabajo emocionalmente y es significativo, pero a veces siento que vivimos en una isla de cristal”, comenta apenado por algunas de las tecnologías que quedan relegadas a ser una decoración más en su jardín. Hadzich ansía que sus inventos se aprovechen, como se ha hecho con la lupa que dispara 220 grados Celsius hacia un tacho que da vueltas movido por el viento, tostando café sin necesidad de utilizar gas. “Lo que nunca se dice es que sí se quema café con gas, este se mete a tu café”, explica. “El café se tuesta principalmente en Lima, pero nosotros hemos llevado esta máquina a Satipo y al Cusco y ya están tostando café allá, y quien la quiere puede venir y aprender a construirla: debe rondar los cinco mil soles”.

La historia de este ingeniero mecánico y las energías limpias está basada en la curiosidad. “Cuando estudias ingeniería te enseñan a hacer todo quemando petróleo o gas, pero yo para mi tesis hice un bomba de ariete hidráulica. En ese momento pensé que si esa máquina, que había sido creada hace dos siglos, funcionaba sin nada y estaba ahí botada, ¿cuántas cosas más habría?”. Desde entonces ha ido a contracorriente en un mundo obsesionado por la energía contaminante, y lo mismo exige a los alumnos que voluntariamente llegan al GRUPO. El éxito de esta unidad operativa de la PUCP es en gran parte mérito de ellos. Cada idea se desarrolla en conjunto y son muy pocos los tiempos muertos. Esta mañana, en la oficina del GRUPO se presta atención a su última ambición, por la que ya han sido premiados: un rompemuelles que utilice el peso de los vehículos para bombear agua hasta casas en altura.  Esta iniciativa busca facilitar el trabajo de aquellos que deben conseguir agua cargándola con baldes por escaleras o pendientes, y contribuir así a reducir el margen de cuatro millones de peruanos sin acceso a agua potable.

El proyecto de las casas calientes, el más visible nacido en sus oficinas, ha adaptado 600 casas en zonas de friaje, a más de 3.500 metros sobre el nivel del mar. Es sin dudas el programa que más satisfacción le ha generado. Sin embargo, es consciente de que el apoyo ha venido siempre desde privados y distintas ONG. En un país donde las infecciones respiratorias agudas son la principal causa de muerte prematura, el GRUPO ha desarrollado casas que atacan los dos principales causantes de estas afecciones: el frío que ingresa en las viviendas, instalando sistemas de aislamiento y estructuras de policarbonato y madera que aumentan en 10 grados Celsius la temperatura del hogar; y las cocinas de fogón abierto que llenan el hogar de humo tóxico, reemplazándolas por las llamadas cocinas mejoradas, estructuras de barro, hierro fundido y una chimenea que expulsa el humo de la leña. ¿No  son acaso una solución real en lugar de la negligencia eterna que significa esperar cada año que el clima sea benévolo y la gente done más frazadas? “Acá trabajamos para las zonas pobres de la sierra, ¡pero no hemos construido ni mil, y necesitamos millones!”, critica Hadzich. Después de 25 años en el GRUPO, sigue esperando un cambio de chip en las políticas de Estado para lograr un avance real en la vida de los más afectados.

Mientras espera, trabaja enfocado en la idea de hacer del Perú un país ecológico. Todo, “hasta la minería”, puede hacerse de forma ecológica. Al menos eso cree Hadzich. “Uno podría generar electricidad hasta con las palpitaciones del corazón – sostiene, se detiene y piensa en sus palabras- Es una buena idea, ¿no? Así nacen las ideas, de un momento a otro. Y más si te tomas un whisky con los amigos. ¿Te digo algo? Mientras hables con más locos, mejor, porque los demás te van a decir que no se puede”.